Cambio de armario: Cómo saber si debes deshacerte de una prenda o no

14 octubre, 2020 / no comments

Ahora que estamos en el momento justo de realizar nuestro cambio de armario, nos enfrentamos a un serio análisis sobre las prendas y accesorios que deben quedarse o irse para siempre.

Ya tuviste toda una temporada para darte cuenta de aquellas cosas que más usas; si bien es muy distinto lo que usamos en el verano que lo que nos ponemos en el otoño, con el paso del tiempo es más sencillo darnos cuenta de todas esas prendas que tenemos guardadas y que no nos hemos puesto recientemente. ¿Será el momento entonces de decirles adiós?

Tomando consciencia de tu cambio de armario

Antes que nada, debemos recordar que la ropa es ropa y aunque le tengamos un aprecio especial a ciertas prendas, todas, absolutamente todas, son reemplazables, lo que no lo es, es tu bienestar, tu salud mental y tu salud económica.

Acumular ropa no solo genera gastos en tu bolsillo, también repercute en tu tiempo y en tu orden emocional. Tener demasiada ropa acumulada quita espacio en tu armario y en tu día, pues al tener tantas cosas es difícil encontrarlas, elegirlas y usarlas. Lo que genera una sensación de estrés en varios momentos del día.

Pierdes tiempo al decidir qué ponerte, pues al tener todo acumulado pierdes visión de toda la ropa que tienes y cómo puedes combinarla. Además, la ropa acumulada genera bacterias y malos olores. Asimismo, gastas dinero, pues crees que no tienes ropa y entonces vas y compras más, esto se convierte en un círculo vicioso interminable, tan solo por el hecho de negarte a decidir y soltar.

¿Qué preguntas debo hacerme al hacer mi cambio de armario?

Por su puesto que la pregunta de “¿Esto me hace sentir feliz?” es una de las más importantes para decidir si eliges quedarte con una prenda o no, pero también es muy subjetiva, porque tendemos a recurrir a la nostalgia. Puede que en este momento no seas tan feliz con ella, pero recuerdas los momentos en los que sí lo fuiste y entonces vuelves a ser feliz y a quedártela.

Por eso, existen otras preguntas que debes hacerte al elegir qué prendas conservar en tu armario:

  • ¿Me la he puesto en el último año?

Diría que podrían ser seis meses, pero existen lugares en donde los cambios de temporada son muy extremos, por lo que es muy probable que en los meses de calor no hayas usado abrigos, o que en los meses de frío no hayas usado vestidos, y no por eso deban irse. Pero un año es suficiente para darte cuenta de que has usado o no alguna prenda. Si pasaron 12 meses y no lo usaste. ¡Fuera!

  • ¿Aún me sirve o es de mi talla?

Puede ser que en los últimos meses hayas subido o bajado de peso y esa prenda que tanto de gusta ya no te valga. Por más que decidas cambiar tus hábitos alimenticios o hacer ejercicio, en los próximos meses tampoco te servirá, así que, por lo pronto esa prenda no las vas a usar, mejor dile adiós y usa la que sí te valga.

  • ¿Me gusta cómo me veo con esa prenda?

Ésta es quizá una de las preguntas más importantes. Cuando usas tu ropa debe gustarte tanto que quisieras usarla todos los días y esas prendas son las únicas que deben permaneces en tu armario. Puede ser que en el perchero se vea hermosa, o que cuando la vista en el aparador de la tienda te conquistó, pero la realidad es que si no te gusta cómo te ves con ella, nunca de los nunca la usarás.

  • ¿Por qué conservo esta prenda?

Hay algunas piezas sobre las que nos cuesta más trabajo decidir, generalmente son aquellas que alguien nos regaló, que tienen un valor sentimental o que te costaron mucho dinero. Las prendas que conserves en tu armario deben quedarse por las razones adecuadas: porque te gusta, porque se te ves bien con ella y porque te sientes feliz cuando te la pones. Si es porque es cara, porque te la regaló tu mejor amiga o porque te la trajeron de un viaje, entonces no te gusta y no te la vas a poner. Si es cara, véndela; si te la regaló una amiga, dásela a alguien de tu familia que si la aprecie; si te la trajeron de recuerdo, dónala.

  • ¿Va con mi estilo?

Las modas cambian y nosotros también, no importa si te gusta estar a la vanguardia o usar ropa vintage, lo importante es que las prendas que conserves reflejen tu estilo, pues de eso depende que te sientas bien cuando las usas. Es probable que cuando la compraste te parecía la blusa más chic del momento, pero ahora simplemente ya no va contigo, o que la compraras para ir a la oficina y ahora tienes otro empleo y ya no la necesitas.  Recuerda, es de sabios cambiar de opinión.

  • ¿Está estropeada y voy a arreglarla?

Hay ropa que nos encanta, pero la hemos usado tanto que ya está deteriorada: le falta un botón, se le hizo un agujerito, tiene manchas… y la conservas porque dices que algún día vas a arreglarla. Ponte en un plazo para hacer ese arreglo y si no lo cumples, deshazte de ella porque es muy probable que nunca la repares.

  • ¿En qué ocasiones la uso y con qué lo combino?

Al hacer tu selección puede ayudarte darle un objetivo a cada prenda, por ejemplo, el vestido para salir de noche, las blusas para el trabajo, los vaqueros para salir con las amigas, etc. Cada prenda debe tener un motivo o una ocasión, si no lo tiene es que la compraste porque sí y por lo tanto será difícil combinarla con algo o darle un uso. Seguirá siendo la prenda que compraste porque estaba de rebajas, porque era barata, porque te gustó el color, pero sin ningún motivo aparente.

Como ves hay muchas preguntas que pueden ayudarte a hacer tu cambio de armario, pero más importante que las preguntas son las respuestas, debes ser honest@. Si crees que a nadie le hace daño si te quedas o no con una blusas o pantalón de más, te equivocas, te estás engañando y haciendo daño a ti mism@ al apegarte a algo que no tiene ningún valor significativo para ti y que no te permite avanzar.

Liberar tu armario te hará sentir cómod@, libre de ansiedad, ganarás tiempo, espacio y te sentirás en armonía contigo mism@ y con todo lo que te rodea.

Taller «Cambio de armario»

Si sientes que necesitas ayuda con tu cambio de armario, te invitamos a sumarte a nuestro taller online, el cual se imparte desde La Escuela del Orden este 15 de octubre a las 18:00 horas de España.

En él te daré las claves para poner orden en tu armario y mantenerlo, de manera sencilla y tomando consciencia de lo que tienes y de lo que no te hace falta.

Reserva tu plaza en este enlace. https://www.laescueladelorden.com/talleres/

Cambio de armario: 6 trucos para hacerlo más sencillo

15 junio, 2020 / no comments

Habrá quienes tengan la fortuna de vivir en un lugar con un clima templado la mayor parte del tiempo, entonces el cambio de armario no se convierte en una tarea tan prioritaria, pero para quienes vivimos en ciudades donde medio año llueve, tres meses hace frío y luego nos caen tres meses de calor, el cambio de armario se convierte en una tarea indispensable.

Y es que ha llegado esa época del año en la que podemos darle unas vacaciones a los abrigos, los chándales y los jerséis para hacerle espacio a los vestidos, las faldas y las sandalias.

Es aquí cuando el cambio de armario se convierte también una gran oportunidad para ordenar nuestra ropa, zapatos y demás, porque es cuando nos damos cuenta de toda esa ropa que acumulamos en el año y cuánta verdaderamente usamos.

Por dónde empezar

Sé muy bien, por experiencia, que no a todxs nos gusta realizar esta tarea, porque puede tornarse complicada, a veces porque tenemos tanto que no sabemos por dónde empezar y otras porque siempre queremos conservar ese pantalón que guardamos por si adelgazamos o la camiseta que nos trajo mamá de su último viaje.

Por eso te he querido compartir algunos trucos muy sencillos con los que puedes dar pie a un armario lleno de orden, armonía y estética, con lo cual te será más fácil vestirte cada día y elegir lo que te vas a poner.

Cuando veas todo el espacio y tiempo que has ganado y hasta el dinero que podrías haberte ahorrado, no dejarás de hacer esta tarea cada temporada.

¡Empecemos!

Armario ordenado, corazón contento

  1. Ponte una fecha y un horario. Si tratas de hacerlo por partes nunca terminarás y al contrario, dejarás todo el cambio de armario a la mitad. Es mejor establecer un día en el que puedas tomarte el tiempo necesario de sacar tus cosas y ordenar. Puedes ponerte un poco de música, una copita de vino y disfrutar.
  2. Saca todo del armario, sí todo. De esta manera podrás ver bien toda la ropa y cosas que tienes y hacerte consciente de ello para evaluar si les darás de nuevo un sitio. Colócalo en lugar donde tengas espacio para evaluar cada prenda posteriormente.
  3. Separa por categoría. Una vez que has sacado todo, ve categorizándola por tipo de prenda: los pantalones en una pila, las camisas en otra, los vestidos en otra y así, hasta que tengas distintas familias de ropa. Incluso separa las camisetas de manga corta de las de manga larga, y los vestidos lisos de los estampados. Te parecerá muy minucioso, pero al hacer esto te será más sencillo guardarlos y luego saber donde has colocado todo para que no tengas que perder el tiempo buscando.
  4. Selecciona y descarta. Una vez que tengas toda categorizado, empieza a descartar.  Deja a un lado lo que ya no quieres, lo que no te pones, lo que está en mal estado, lo que no te queda, y en otro lado pon lo que sí te vas a quedar. Puedes ocupar distintas cajas o bolsas para separar la ropa que se dona, la que se va a la basura o a la que puedes designarle otro uso.

    Nota importante: no dudes al momento de deshacerte de algo, es tan sencillo como notar si te lo has puesto en los últimos meses. Si no te sirve, se va; si no te los has puesto, se va; si tienes dudas; también se va.

  5. Ordena con sentido. Ya que vas a devolver la ropa al armario, debes hacerlo de modo que todo tenga una armonía y un sentido. Mi recomendación es que la guardes con la misma lógica con la que te la pones. De arriba hacia abajo y de la cabeza a los pies. Nadie se pone un sombrero en los pies ni las sandalias en la cabeza, así que, por ejemplo, la mayoría empezamos con las partes de arriba, entonces esas tendrán que ir a la altura de tu tronco, luego los pantalones a la altura de la cintura, los zapatos, en el bajo del armario preferiblemente como lo están tus pies en tu cuerpo.
  6. Ordena en función del espacio. Recuerda que no porque el doblado vertical esté de moda tienes que usarlo para todo. Mi recomendación es que guardes las prendas de acuerdo al espacio que tienes en tu armario, si hay más espacio para perchas, pues eso, lo mejor es que vaya todo colgado, si tienes algunos cajones, puedes entonces sí, usar el doblado vertical, si tienes organizadores, pues usa el doblado horizontal. El diseño de tu armario te dará la pauta.

¿Qué hago con la ropa fuera de temporada?

Lo mejor es que si no tienes un armario extra para guardarla ahí, utilices bolsas especiales transpirables u organizadores. Esos puedes colocarlos en la parte de arriba del armario o debajo de la cama.

Otra nota importante: Lo ideal es que antes de guardarla, te hayas desecho de todo cuanto ya no necesitas, pues así ocupará menos espacio.

Dependiendo del material de tu ropa, es aconsejable que elijas el tipo de artículo en donde la vas a guardar, porque, por ejemplo, si vives en un lugar con mucha humedad, la idea de guardar en cajas queda fuera. Mejor si son de tela o de lino. Para las chaquetas, abrigos.

Recuerda también que esta ropa permanecerá mucho tiempo guardada, por lo que debes procurar almacenarla lo más extendida posible para que no se marquen dobleces, se arrugue y pueda terminar estropeada.

Mi consejo es, si es posible, mejor que se quede colgada y si puedes colocar solo una prenda por percha, mucho mejor.

Cambio de armario, cambio de actitud

Como ves el cambio de armario no tiene por qué ser una pesadilla. Puede ser una gran oportunidad para cambiar de look, renovar tu imagen y hasta divertirte. La intención es que una vez que te decidas a hacerlo, resulte una tarea de orden consciente con la que obtengas muchas ventajas. Un armario ordenado se traduce en más tiempo para ti, más armonía en casa, facilidad a la hora de vestirte y practicidad en tu día a día.

¡Haz el cambio!

Las ventajas de un armario cápsula

13 marzo, 2019 / no comments

Haz memoria y dime, cuántas veces te has visto en la situación de mirar tu armario lleno de ropa y decir “no tengo nada que ponerme”; eres consciente de que tienes mucha ropa, pero es justo porque tienes tanta que nunca sabes qué elegir.

De aquí es de donde surge la necesidad de poner orden en el armario. Y con esto no sólo me refiero a colocar a la vista la ropa de primavera y esconder la de invierno: se trata de distribuir, seleccionar y optimizar.

Es normal que teniendo tanta ropa pierdas la perspectiva y termines siempre vistiendo de la misma manera porque se te hace tarde.

Por eso, aunque el sueño de muchas mujeres es tener un vestidor gigante parecido a una tienda, lo más recomendable es tener las prendas que realmente usas, que necesitas y que te hacen feliz.

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